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Una cierta mirada a la escena cervecera en EE.UU.

8 de mayo, 2017

Publicado en: Industria Internacional Noticias Opinión

Tuvimos la suerte de pasar alrededor de 20 días en EE.UU. (repartidos entre New York y Columbus, Ohio) para entender qué es lo que está pasando en materia de malta, lúpulo levadura y agua por esas latitudes. Lo de más abajo, solo persigue dejar por escrito algunas de esas impresiones, sin orden ni importancia específica. Vamos.

Beer flight at Tørst (Evil Twin) Bar in New York

Flight (muestras/degustación) de cerveza en el Tørst Bar (Evil Twin) en Nueva York

TU AMIGA EL AGUA. En cualquier bar, el agua nunca falta. Tanto así que te sirven un schop, vino, destilado o cóctel y seguido llega un vaso de agua, el que será llenado constantemente. En el caso de las cerveza, al ser diurética, resulta de gran ayuda para mantenerse hidratado y al otro día soportar mejor las resacas. ¡Salud por eso!

NADA DE TOURS. Olvídense de eso de ir a una cervecería y hacer un tour. Aquí uno llega y va directo a tomar. A nadie les interesa y son pocas las que los ofrecen. La barra es el lugar en que se conoce el ADN de la marca. Los flights o vuelos son el mejor aliado para esto. Destaca la preocupación que cada lugar pone para que el visitante se quede ahí por un buen rato.

LA FIEBRE DEL LÚPULO. Mientras en Chile todavía estamos rayando con el lúpulo, eso en EE.UU. ya pasó. Y hace harto tiempo. Lo no quiere decir que cueste encontrar cervezas de ese perfil (de hecho hay para regodearse), pero hoy la mano va por otro horizonte. ¿Qué? Acidez. En ese sentido, lambics, sour beers, etc. son lo que los beer geeks buscan. Asoma también la tendencia de hacer cervezas con café (incluso rubias).

SUPERMERCADOS. Esa imagen que a uno le cuentan sobre la monstruosa variedad de etiquetas hasta en el supermercado más miserable, es verdad. Y lo cierto es que uno queda un poco loco con todo lo que se ofrece. Hasta las farmacias tienen buenas etiquetas y lo mismo pasa con los 7-Eleven (los Big John de allá).

Jackie O´s Brewery Columbus

Jackie O´s Brewery en Columbus

COMUNIDAD. Community. Buy local, eat local. Es impresionante cómo los gringos aplican este mensaje o estilo de vida. Columbus es un buen ejemplo. No les importa mucho lo que pasa afuera, lo que importa son las cervecerías locales. Y de eso hay bastante. Jackie O’s (innovación y sustentabilidad), Actual Brewing (desmineralizan el agua y luego la vuelven a ajustar para adaptarla a cada estilo), Seventh Son (tienen una stout con langosta y algas para chuparse los bigotes), Rockmill Brewery (solo estilos belgas), por ejemplo. Tan importante es Columbus en la escena cervecera que hace algunos meses BrewDog abrió su primera planta fuera de Escocia, ubicada a media hora de la capital de Ohio. Más consolidada es Columbus Brewing Company, que sigue siendo craft, pero para los habitantes ya es casi como hablar de Kunstmann.

MAINSTREAM. Colgado de lo anterior, llama la atención que lo que en Chile son marcas de nicho, allá son cervecerías megaestablecidas y consideradas masivas. Casi industriales. ¿Cómo cuáles? Dogfish Head, Ballast Point, Stone, Lagunitas, Sierra Nevada. Tanto así que son las que dominan en lugares como bares de aeropuertos, farmacias y supermercados más chicos en New York.

Bar con muchas salidas de cerveza

The Bottle Shop en Columbus

BARES. Aparte de las barras que cada cervecería tiene, la oferta de drafts/schops en bares especializados es abismante. Es extraño encontrar uno que tenga menos de 15 salidas. Y lo que domina es el schop. Hay botellas, pero no es el foco. Dos bares para ir sí o sí una vez en la vida (por lo menos en New York): Tørst y Proletariat. El primero, en Brooklyn, es el bar de Evil Twin. Hay una carta de comidas que se ve bien, pero por supuesto que lo que convoca es su oferta de cervezas. Son 21 salidas con ejemplos tan notables como Transmitter S1 Mahogany Saison (con levadura salvaje de arándanos y brett), Evil Twin Imperial Biscotti Break (con almendras, vainilla y café) y Hair of the Dog Peach Fred From The Dogs (barley wine añejada en barriles de bourbon con duraznos). El segundo, en East Village, es el friquerío por esencia. Un lugar oscuro, sin carta de comida y con cervezas que uno en su vida pensó que podrían existir. Veamos: Kent Falls Coffee Milk Stout (con granos de Etiopía), Jolly Pumpkin Holy Mountain Smashed Grabbed & Hop Dusted (David Lynch Inspired Wild Ale) u Oxbow (Italian Style Pilsner). Por ahí va la mano.

Sobre el autor

Felipe Herrera
Felipe Herrera
Fundador y editor de TomoCerveza
Sibarita y cafeteriano adicto. Guía las sesiones de cata y busca nueva maneras de destapar cervezas.

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